lunes, 16 de diciembre de 2013

VISITA AL MUSEO DE BELLAS ARTES DE CASTELLÓN

VISITA AL MUSEO DE BELLAS ARTES DE CASTELLÓN




Hoy os voy a hablar de mi visita al museo de Bellas Artes de Castellón. El motivo de la visita fue que teníamos que analizar el edificio para una asignatura de la carrera de arquitectura pero también tuvimos tiempo de ver las obras de arte expuestas.
Lo primero que hicimos al entrar fue recibir una charla acerca de los arquitectos Emilio Tuñón Álvarez y Luis Moreno Mansilla y como se habían planteado el edificio. Después por grupos tuvimos una visita guiada por el museo.
Nuestra primera parada fue el claustro antiguo que se ha mantenido en la nueva edificación. Los diferentes elementos del museo se agrupan alrededor de este claustro cruzando el claustro encontramos el archivo y biblioteca y pasando estos los talleres de arqueología y restauración.
Para acabar nos dirigimos al edificio de exposiciones. Este  contiene  cuatro plantas de exposiciones.
En la planta sótano están ubicadas las secciones de Arqueología y Etnología, que se muestran separadas pero se combinan y complementan perfectamente desde el punto de vista de la antropología cultural. También pueden visitarse por separado, pues cada una tiene su propio recorrido. Me llamo la atención la interactividad entre el público y los objetos y la utilización de recursos multimedia; teatros virtuales, retroproyecciones, co-light, escenografías, etc.

La sección de pintura y escultura se encuentra en la segunda y tercera planta en la que se muestran las actividades plásticas de la gente de Castellón en concreto.
Al entrar en la segunda planta podemos observar las obras que abarcan desde el siglo XIV al primer tercio del siglo XX, se exponen los fondos prominentes de conventos desamortizados de la zona de Segorbe, así como de la Cartuja de Val de Cristo,- lienzos, tablas y esculturas de los siglos XV, XVI, XVII y XVIII, con obras de Francisco de Ozona, Vicente Castelló, Juan Rivalita, Gregorio Bauzá, José Orient, José Vergara etc…-, el deposito del Museo del Prado,- con obras de José de Ribera, Giuseppe Recco, David Teniers, Justo Gandarias, Antonio Solá etc…-, los legados Bou y Forns,- con obras de Julio Romero de Torres, Angel Lizcano, Lluis Rigalt, José Benlliure, Roberto Domingo Fallola, José Mongrell, etc.. -, y diversas piezas,- Maestro de Lliria, Rodrigo de Osona, Juan de Juanes, Jerónimo Jacinto de Espinosa, José Camarón, Luis Antonio Planes, etc..

La tercera planta, mediante un discurso lineal, histórico y cronológico, está dedicada, en su mayoría, a los artistas pensionados de la Diputación Provincial de Castellón,- Gabriel Puig Roda, Francisco Viciano, Vicente Castell Doménech, Juan Bautista Porcar Ripolles, Francisco Gimeno Baron, Vicente Ferrer Alambillaga, Rafael Sanchis Yago, Juan Bautista Adsuara Ramos, etc.. -, y a aquellos creadores contemporáneos castellonenses de reconocido prestigio.

HISTORIA
El 25 de enero de 2001 fue inaugurada, en la Avenida de los Hermanos Bou. la nueva sede del Museu de Belles Arts de Castelló. Un Museo que con más de 150 años de vida y una azarosa historia, íntimamente ligada a la de la ciudad, ha tenido diferentes sedes: exconvento de Santa Clara; Instituto Francisco Ribalta; antiguo Jardín Botánico en la Avenida Hermanos Bou; Hospital Provincial, Palacio Provincial de la Diputación y últimamente en un casona del siglo XVIII de la calle Caballeros.
Un Museo en el que confluyen los fondos que inicialmente formaron el Museo Provincial de Bellas Artes de Castellón creado en 1845, la colección artística de la Excma. Diputación Provincial de Castellón y diversos depósitos (Museo Nacional del Prado), donativos( Justo Bou Alvaro, Rafael Forns Romans, Hermanos Puig Roda-Alcácer, Juan Bautista Porcar, Juan Bautista Adsuara) y legados (Francisco Esteve Gálvez).
Esta nueva, y posiblemente ya, definitiva sede, edificada gracias al convenio de colaboración suscrito en 1998 entre la Generalitat Valenciana y la Diputació de Castelló mediante el cual se creaba la Sociedad Proyecto Cultural de Castelló, encargada de llevar a cabo la construcción del nuevo inmueble, cuenta con una infraestructura de cinco amplias salas de exposición permanente, una de exposición temporal, almacenes que aseguran una adecuada conservación, oficinas, biblioteca, archivo, auditorio, gabinete didáctico, sala de conferencias, etc.., y permite configurar el Museo como un centro cultural abierto, que impulsa tanto la investigación y la conservación del patrimonio artístico, como el estudio de la tradición y de la historia cultural de estas tierrras


Los arquitectos Emilio Tuñon Alvárez y Luis Moreno Mansilla han dispuesto un solemne edificio de acuerdo a cuatro grandes bloques: público (salas de exposición permanente, con cinco niveles que se ven surcados por una cascada de salas en doble altura que permiten una visión diagonal atravesando todo el edificio), semipúblico (oficinas), trabajo(pabellones de restauración y arqueología) y almacenamiento (sótanos). Todo estructurado alrededor del claustro y configurado con una estructura de muros huecos y losas de hormigón blanco aligerado con porexpan, con los paramentos interiores de hormigón blanco y cerramiento exterior con un muro de inercia invertida; al interior de hormigón blanco y al exterior aislado con un acabado metálico a base de paneles de fundición de aluminio reciclado.




 Sótano donde recibimos la charla
 Pasillo de Claustro exterior
 Biblioteca
 Trabajadora en el taller de restauración
 Iluminación de la sala de exposiciones
 Sala de exposiciones planta segunda
 Sala de exposiciones planta segunda
 Sala de exposiciones planta tercera
 Vista de todas las plantas desde planta tercera
 Vista desde planta tercera


COMENTARIO PERSONAL

 El edificio de exposiciones me ha parecido interesante como arquitectura,pienso que se le da mas importancia al edificio que a las obras de arte que contienen en el.
Las salas de exposiciones se cubren con paredes de hormigón blanco,suelos de madera y mucha luz natural. Las obras de pintura y escultura que podemos encontrar no son de un genero concreto, sino que podemos encontrar obras históricas,bodegones, autorretratos en ambas plantas. Los cuadros varían de dimensiones desde pequeñas a dimensiones enormes de 3x6 m. Todas las esculturas que encontramos son de bronce y de pequeño tamaño colocadas sobre pedestales. Todas las obras son de artistas de Castellón.

REFRANES DE PUEBLO


Descripción:

 Esta fotografía está realizada desde una colina de mi pueblo (Gata de Gorgos), en la cual podemos observar la montaña más característica de la zona de la Marina Alta, El Montgó.

Análisis formal:

La imagen está tomada desde la parte alta de una colina sur en la población de Gata de Gorgos, la cual se observa la cara sur del Montgó. En la parte inferior de la fotografía se observa la vegetación típica de la zona con matorrales y palmas, tradicionalmente muy usadas en esta población para la elaboración de utensilios de todo tipo como capazos, cestas, etc. En la parte central de la foto se observa la población de unos 7000 habitantes aproximadamente, predominando los tonos blancos y anaranjados claros en las pinturas de las fachadas de las casas. Típicos colores claros del Mediterráneo para combatir el calor del Sol de verano.

Por último en la parte superior se observa el Montgó con una manta de nubes que lo cubre, y que será el motivo principal del comentario de esta fotografía.

La luz del Sol en esta foto está bañando la población y la montaña, pero en cambio en el sitio que me sitúo yo para realizar la instantánea, se observa que hay unas sombras arrojadas que provienen de una montaña más alta que tengo en la parte trasera (El Serrillás), y la foto se realiza sobre las 5 de la tarde en invierno cuando el Sol ya se está poniendo. El cielo se presenta de un color azul claro ya que las nubes empezaban a desaparecer después de estar todo el día amenazando al pueblo de una lluvia que al final no llegó.

Análisis del contenido:

La foto fue tomada un día en el que parecía que iba a llover pero que al final no fue así. De buena mañana cuando me levanté y miré por la ventana de mi habitación, el Montgó no se podía ver de ninguna manera, el cielo estaba todo nublado y de un azul oscuro bastante desagradable. Esto me hizo pensar con los refranes que aún usa la gente mayor del pueblo, y no tan mayores cuando ocurren estos fenómenos meteorológicos. Y es que en mi pueblo se dice: “Si el Montgó porta capa, i Bèrnia mantellina, ja et pots posar a apilar, que va a ploure de seguida”. Bèrnia es otra montaña de bastante altitud de la zona, y quiere decir que si ves las partes altas de estas montañas nubladas ya puedes empezar a recoger lo que estés haciendo que en breve va a llover.

Otro refrán que quiere decir lo mismo pero no es tanto de nuestra zona, sino un poco más al norte es: “Quan el Mondúber porta capa i el Montgó capell, llaurador, ves-te'n a casa, pica espart i fes cordell".

 


Y aquí el significado de esta fotografía que tuvo para mí ese día y que comparto con vosotros,  aparte de invitaros a que conozcáis la zona y los parques naturales que tiene esta bellísima montaña.

domingo, 8 de diciembre de 2013

VISITA AL MUSEO





Hoy voy a hablar de la visita realizada al Museo de Bellas Artes de Valencia, uno de los principales museos de la ciudad y referente en toda la Comunidad Valenciana, siendo, además, la segunda  pinacoteca más grande de España.


HISTORIA

A lo largo de sus casi tres siglos de historia, ha albergado miles de obras artísticas entre las cuales se incluyen grandes colecciones de pinturas, un amplio fondo de dibujos y grabados, esculturas, piezas arqueológicas, fragmentos arquitectónicos, fotografías y artes decorativas.

Su origen está vinculado con la Real Academia de Bellas Artes de San Carlos cuyos estatutos fueron aprobados  por el rey Carlos III en 1768.

En 1936, con el telón de la Guerra Civil presente en la sociedad de la época, el Museo fue desmontado y utilizado como almacén del Tesoro Artístico, moviendo parte de sus fondos a Madrid. Al finalizar este atroz acontecimiento y como consecuencia del estado ruinoso del edificio, se trasladó el Museo al Colegio Seminario de San Pío V, actual sede.



 EL EDIFICIO
       
Este Colegio Seminario está situado frente al margen izquierdo del antiguo cauce del río Turia, entre los puentes de la Trinidad y del Real y fue fundado por el arzobispo de Valencia fray Juan Tomás de Rocabertí (1627-1699), con el fin de albergar a los Clérigos Regulares Menores (orden creada por el papa Pío V) e instruir al clero secular en seminarios diocesanos.

Obra encargada al arquitecto valenciano Juan Bautista Pérez Castiel, se inició su construcción en 1683 y presenta trazas de porte barroco.

Está compuesto por dos partes: el colegio y el templo.

El colegio, de planta cuadrangular y dispuesto alrededor de un claustro, presenta una fachada alineada por ventanales en dos alturas y torres de sección cuadrada en los extremos con dos alturas más. En dicha fachada, destaca el almohadillado de las esquinas, en forma de puntas de diamante, los frontones alternados rectos y curvos que coronan las ventanas, las cornisas y los remates de jarrones y bolas. En su puerta de acceso, obra de José Mínguez con dos pisos, se observan pilastras en resalte y un frontón curvilíneo que la remata, sitúandose en el paso del barroco al neoclasicismo.

El templo, adosado al colegio, tiene una planta octogonal y su gran cúpula de teja vidriada azul, reconstruida después de haber sido derribada en 1925.

El Museo de Bellas Artes ha desarrollado en los últimos años un impulso notable, fruto del convenio suscrito entre el Estado y la Generalitat Valenciana el 24 de septiembre de 1984. Las obras de reforma y ampliación del edificio de San Pío V se iniciaron en 1986 sobre el proyecto inicial de los arquitectos Manuel Portaceli y Álvaro Gómez-Ferrer, luego modificado y mejorado, planificándose en varias fases:

 - Primera fase: finalizada en 1990, se modernizó las instalaciones del lado este del edificio, situando en la     planta baja un salón de actos
- Segunda fase: entre 1992-1994, se reconstruyó la antigua iglesia ochavada con su cúpula.
- Tercera fase: inaugurada en 1997, se edificó de nueva planta dos grandes salas para exposiciones temporales, salón de actos, almacenes y muelle de carga,  y se rehabilitó un viejo edificio dieciochesco para alojar la zona administrativa, librería, tienda y cafetería.
- Cuarta fase: 2003, construcción de los pabellones destinados a la colección permanente y reconstrucción  del patio del palacio Vich, futura entrada del Museo por los jardines del Real.
- Quinta fase, supondrá la rehabilitación del antiguo edificio del Colegio Seminario de San Pío V, que ha acogido el Museo desde 1946.


En el siguiente enlace no sólo se puede observar cómo se va a ejecutar esta quinta fase sino que, además, se observa cómo es el museo y su disposición.




COLECCIONES

El museo reúne grandes colecciones del Gótico (siendo los retablos los elementos más significativos), obras del Renacimiento, pinturas del siglo XVII, XVIII, XIX y XX.

Una de las cosas que más me ha llamado la atención es la variedad de colores que han empleado para cada sala. En general suelen usar colores suaves y relajantes, como azules, verdes, lilas,  colores tierras que contrastan con otros colores de más intensidad como el rojo anaranjado, azulón, magenta, verdes y amarillos. A continuación os voy a describir las dos salas que más me han impactado por su contraste
.
La primera de ellas es la estancia que alberga las obras de la etapa gótica presenta una  sección rectangular y muy amplia. El color de estas particiones es de un tono grisáceo claro pardo, a excepción de una pared de color vino tinto. La elección de la primera tonalidad, al igual que ocurre con el resto de las demás estancias,  no está puesta al azar, si no que ha sido previamente estudiada. Este color hace resaltar más los  intensos  y oscuros colores tan característicos de esta etapa medieval , donde predominan los azules, rojos  y sobretodo,  hace que el famoso pan de oro adquiera más notoriedad e impacto visual.   
                                                        
Además, la entrada de la luz natural a través de sus lucernarios modulares, potencia aún más si cabe dicho contraste entre  los colores de la pared y el de los cuadros.

La sala ocupa dos alturas como si se tratara de una única estancia, puesto que las obras que acoge, donde su mayoría son impresionantes retablos,  poseen unos tamaños gigantes y múltiples formas. Algunas de las paredes, que separan la estancia y que marcan el recorrido al espectador, tienen la misma forma que el retablo lo cual permite un mayor paso de la luz y no crean una sensación de agobio al espectador, ya de por sí impresionado al ver tales pinturas.

En cuanto a las cartelas que acompañan a las obras,  son de color blanco para una mayor diferenciación con la pared y de un tamaño relativamente pequeño si lo comparamos con la obra que describe. En ellas  aparece el nombre del autor, la fecha y lugar de su nacimiento y de su fallecimiento,  y el título y una descripción en castellano, valenciano e inglés.

Como espectador, considero que  , gracias a las características descritas anteriormente de la disposición de la luz natural, el olor elegido para las paredes, etc, se ha creado una estancia lo más diáfana  posible y menos abrumadora  con el fin de que el visitante pase un rato agradable mientras contempla estas obras, que de por sí, tienen un planteamiento complejo.








La otra sala  es la que acoge cuadros de la época Barroca , s XVII. En este caso, el color elegido para las paredes es de un tono rosado fresón muy fuerte, quizá, para darle más vida a la estancia, ya que dichas pinturas barrocas soy muy oscuras  puesto que una de sus máximas características es el tenebrismo  (juego violento de luces y sombras cuyos contrastes son muy evidentes). En esta sala, las cartelas vuelven a ser blancas.

La estancia recoge obras de artistas tan consagrados como lo son Diego Velázquez o El Greco.

“Autorrerato”, Diego Velázquez










 

















A continuación os dejo una serie de imágenes del museo



Sala de exposición permanente dedicada a Sorolla, en la imagen la obra “Grupa valenciana!, de 1906













“Juego de niños, el balancín” década de 1770, Francisco de Goya y Lucientes, en la sala dedicada al artista zaragozano.
Una de las cosas más peculiares de esta exposición es que los cuadros están colocados encima de otro cuadro forrado de tela dorada, y esta a su vez, a una pared de color marrón tierra pardo.







 Imagen tomada desde una de las salas que capta el cruce de varias estancias. Se aprecia el uso de colores muy intensos, como el verde del primer plano, el rojo anaranjado del pasillo que cruza en segundo lugar el cual no se distingue muy bien porque está en penumbra,  otra minisala de color fresón en un tercer plano, al que le sigue un azulón y ya, por último y casi inapreciable una estancia cuadrada de colores amarillos






 En esta sala, combinan dos colores, el verde y ocre. Posee entre varias obras, pinturas  del pintor valenciano José Benlliure Gil











   

En otra de las salas encontramos la  exposición itinerante “ Moda, ¿Octavo Arte? Arte e indumentaria de la Revolución francesa a la Belle Époque .

En la primera ilustración vemos las vestimentas típicas de las personas labradoras mientras que en la segunda, son los ropajes aristocráticos.


  
Imagen en contrapicado en el cual se observa el interior de la imponente cúpula que caracteriza el Museo. Se observa que tiene una base octogonal y crea un ambiente celestial al tener un color azul y dejando el paso de la luz como si de estrellas se tratara.







 Terraza de la cafetería del museo. El material de su mobiliario va en conjunto de las esculturas que podemos encontrar en este espacio exterior.









 


Imágenes de los dos claustros del Museo, siendo el primero y  de revestimiento azul, el famoso patio de palacio del embajador Vich.



COMENTARIO

Como punto y final a este relato, os cuento que no es la primera vez que acudo a este museo, pero esta vez ha resultado ser una experiencia muy emocionante y didáctica, puesto que he podido poner en práctica los conocimientos adquiridos a lo largo de mi etapa estudiantil y de investigación artística.

 Me ha parecido una verdadera joya que reúne un gran conjunto artístico de gran potencialidad y que permanece un tanto escondida en la vida de la ciudad de Valencia (cosa que se ha hecho patente al observar pocos visitantes dentro de dicho museo, a pesar de ser un edificio bastante notable y llamativo por su gran volumen).

 Con esta visita y entrada del blog quisiera poner en manifiesto el hecho de que no hace falta irse lejos para poder ver grandes obras de arte ni espectaculares museos , puesto que en nuestra misma ciudad se pueden descubrir verdaderas maravillas y que muchas veces, se nos pasan desapercibidas. 


La ciudad de Valencia está llena de arte. Un arte que no debemos olvidar ya que forma parte de nuestra vida, historia, cultura, de lo que somos como personas y sociedad. 

lunes, 25 de noviembre de 2013

VIEJOS RECUERDOS


Para mi esta imagen, independientemente de su calidad, colores, luz y composición, tiene un fuerte significado.
Fue tomada hace seis años, a principios del mes de septiembre. 
Yo acababa de instalarme en Valencia, con dieciocho años recién cumplidos, sin conocer a nadie ni nada de lo que tenía a mi alrededor. 
Ese primer fin de semana lo dediqué a "investigar", a conocer la que sería mi ciudad durante mis próximos años de estudio, y en esos momentos fue tomada la instantánea.
La verdad es que ahora recuerdo el miedo que me supuso andar por calles desconocidas y lo hago con nostalgia. 

Se trata de un paisaje urbano que tiene una luz homogénea, sin ningún foco de luz localizado, en el que se observa una composición horizontal que define el perfil de los edificios, ocupando éstos unos dos tercios de la extensión.
Los colores son suaves y típicos del centro histórico de la ciudad: ocres, marrones, beige...

Personalmente siempre he preferido las imágenes de paisajes naturales, pero en este caso haré una excepción por el significado que tiene implícito esta fotografía.





domingo, 24 de noviembre de 2013

DOS CIUDADES, DOS VIDAS




   En la entrada de hoy voy a hablar de dos ciudades las cuales, aunque no lo parezca, no difieren mucho la una de la otra.

   La primera foto es de la “Ciudad que nunca duerme”, mi querida Nueva York, y está tomada desde el edificio Rockefeller Center en pleno día, aunque quizá un tanto nubloso.
En la parte central de la imagen se observa la isla de Manhattan abrazada por el río Hudson a la derecha y el río East a la izquierda.

  Si algo caracteriza la ciudad de Nueva York es la distribución ortogonal de sus calles. Las avenidas las forman  las calles verticales con nombres  numéricos que empiezan en la parte del río East y termina en la zona del Hudson, aunque algunas tienen nombre propio como Madison Avenue o  Park Avenue; y las calles en sí son el entramado horizontal, también con denominación numérica, y que empieza en la zona sur de la isla y termina en la parte norte. Una de las pocas calles que rompe esta perpendicularidad de la ciudad es Broadway Avenue y que cruza diagonalmente la ciudad a través de sus 33 km de longitud. Toda una gozada para los amantes del teatro y de los musicales.

   En la imagen se observa cómo los edificios presentan diferentes alturas, siendo el más alto, hasta el momento, el imponente Empire State Building (en el centro de la fotografía) con sus 443,2 metros.

  Una de las cosas que me encanta de  esta ciudad tan americana y cosmopolita  es que cada edificio es diferente al que tiene a su lado y parece que estén dejados caer sin ton ni son, sin guardar un estilo arquitectónico aparente, dejando al proyectista en su libre albedrío para trazar su edificio conforme le venga en gana, sorprendiendo al turista o ciudadano en cada paso que da.


  En la segunda fotografía, tomada desde la cúpula de Brunelleschi de Santa María dei Fiore se aprecia un atardecer en la artística ciudad de Florencia, cuna del Renacimiento y una de las urbes más importantes a lo largo de la Historia de la Humanidad.

  En la parte central encontramos  la cubierta del Duomo y su emblemático Campanello, y detrás de la fachada de la catedral se puede apreciar una diminuta parte del Baptisterio y la plaza. Y en la parte izquierda, se observa el portón que da lugar a la Piazza de la Repubblica.

  Con estas vistas tan impresionantes, uno se queda maravillado de lo hermosa que es esta ciudad. Sus calles, aunque no trazan una ortogonalidad  perfecta, están vestidas por edificios colocados en un escrupuloso orden y proporción, siguiendo unos parámetros y estilos arquitectónicos impuestos por las leyes urbanísticas del lugar o simplemente, por tradición histórica.

   Y ahora vosotros me preguntaréis, y ¿qué es en lo que une a estas dos ciudades? Pues bien, a pesar de que lo hemos mencionado anteriormente, ambas presentan un trazado rectilíneo de su planeamiento urbanístico. En las dos, podemos encontrar que hay un edificio el cual no puede ser sobrepasado por ningún otro más y es en el caso de la ciudad itálica la Cúpula del Duomo y en Nueva York , el Empire State, aunque al Empire poco le queda puesto que dentro de poco tiempo será superado por Las Torres del World State Center que están en plena construcción. Otra cosa la cual les asemeja es la disposición de las ventanas: las dos ciudades abren sus edificios al mundo a través de múltiples ventanales, siendo la ciudad americana la que se lleva la palma al disponer de ventanas de grandes dimensiones dando lugar a una tipología de fachadas.

  Tanto Nueva York como  Florencia reflejan el estilo de vida de las personas que habitan en ellas. Florencia y su cultura mediterránea, su estilo de vida más tranquilo y pausado de compartir con amigos y vecinos los grandes placeres de la vida (el cual podríamos identificar en la línea monótona que dibujan sus edificios). Y Nueva York, con su estrés y ritmo frenético e impredecible y el cual reúne diferentes culturas que  formando una ciudad única, lo cual  se podría apreciar en lo variopinto  y singulares que son sus edificios.

  Al igual que cada rincón de la Tierra es único, estas ciudades no podrían ser menos y os invito a que las exploréis  por vosotros mismos, que os perdáis en ellas y que os enamoréis de cada rincón, puesto que no hay nada más bonito que el descubrir algo nuevo.

LAS FORMAS DEL LENGUAJE


Desde hace unos meses lo vengo observando. Tanto jóvenes como mayores nos expresamos de formas infinitamente distintas dependiendo de la zona a la que pertenezamos, al grupo de amigos con el que solamos estar, de la familia con la que nos hayamos criado.

Todo nuestro alrededor nos influyen a veces de forma positiva y otras de una manera un tanto perjudicial, todo depende de la actitud con la que nos tomemos el asunto.

Existen ciertas palabras que hemos mamado desde bien pequeñitos y que, quizá por la añoranza que me produce pronunciarlas, nunca veré como un insulto a nuestra lengua. Palabras típicas de casa, que sólo pronuncia el abuelo y con la que todo el mundo ríe, pero que forma parte de una vida.
"Un día de estos me va a dar una malencia (enfermedad,dolor) con tanto follón que armáis", dice cada vez que nos unimos; y yo sonrío al pensar que estas cosas son las que hacen característica a la persona.

De otra forma menos sentimental influyen los distintos métodos de comunicación que usamos hoy en día. Por supuesto a la vanguardia se encuentra el whatsapp, por el que cada vez acortamos más las conversaciones reduciendo palabras a sus consonantes y terminando cualquier charla con un simple "ok".
No existe cosa más fría en este mundo.
Además, seguimos utilizando aquellas abreviaturas que aparecieron con el sms, como "xq", "tq", etc...
Menos mal que apareció un bendito corrector ortográfico.
Aunque pensándolo bien eso tampoco alivia el dolor que se siente cuando una persona, infestada por el virus de "meimportaunpepinomientrasmeentiendas", confunde sin control "ahí", "hay" y "ay", que realmente bien escritas están.
Lo peor no es la equivocación, porque por desgracia aún existen personas que no han tenido la aportunidad de aprender, es la absoluta falta de reparo en cometer una falta y comentar: "pero me has entendido no?".



Este comportamiento de pasividad frente a un error ortográfico es cada vez más común. A la gente no le importa si escribe "haber" cuando corresponde o simplemente coloca "a ver" (con suerte escrito correctamente), mientras entiendas lo que está intentando decirte.

Me parece que es algo que no debería ignorarse, y en lo que los profesores deberían implicarse de algún modo. No creo que sea correcto que un futuro profesional con un cierto nivel de preparación cometa barbaridades como esas; aunque también es cierto que peores cosas se ven hoy en día con políticos que nos sacan los colores dando un ejemplo nefasto de lo que esto puede llegar a ser.

Sé que muchas veces cometeré errores, probablemente iguales o peores a los que he descrito, pero al menos habré de preocuparme en solucionarlos.
Así me educaron en mi casa y por ello a mis padres les estaré eternamente agradecida.

"Lo que sabemos es una gota de agua; lo que ignoramos es el océano"

Para terminar me gustaría dejar en enlace de un anuncio que se realizó para los 300 años de la Real Academia de la Lengua Española, que creo que viene como anillo al dedo:

lunes, 18 de noviembre de 2013

ATARDECER EN EL CABO SUNIÓN


Descripción:

La fotografía está tomada en Grecia concretamente en el Cabo Sunión, donde se encuentra el templo dedicado a Poseidón el dios del mar.

Análisis formal:

Lo más característico de la fotografía es la hora del día que está tomada, en el atardecer, y esto no es una casualidad, sino que el guía que nos trajo allí, lo hizo a propósito.

Se observa que la foto está tomada desde un repecho anterior antes de llegar al borde del acantilado donde se encuentra el templo. Se realiza a esta distancia considerable del templo con el propósito de poder apreciar el acantilado en la parte izquierda que empieza a descender rápidamente, hasta llegar a ponerse completamente vertical, con unos 60 metros de diferencia de cota entre el templo y el mar.

A la izquierda de la imagen se observa el mar con mucha calma, y el cielo un poco nublado, predominando el color blanco en la parte superior, azul claro en la parte central, y rojizo en la parte baja debido al atardecer.

El templo se observa al fondo con tono casi negro, ya que el Sol que se esconde por la derecha de la imagen, y se puede observar su último reflejo por lo alto de esta colina, como si se tratase del principio o final de un eclipse solar.  Alrededor del templo se observan siluetas de personas, y la vegetación que se puede observar compuesta por pitas, y pequeños arbustos típicos de los montes del Mediterráneo.

En la parte central de la foto se observa el vallado de seguridad que había siguiendo el camino hasta llegar al templo, para evitar posibles caídas en el acantilado.

Análisis del contenido:

La fotografía fue tomada en un viaje con el instituto a Grecia. Ya que la relación que hice de la publicidad con la obra de arte puse como ejemplo del Cabo de Sunión, he pensado que sería interesante comentar esta foto del templo de Poseidón.

Es aquí donde se puede observar claramente la relación de Poseidón con el mar, y la funcionalidad que tenía la construcción de este templo en la parte más al Sur de Grecia en un acantilado de 60 metros de altura ya que se usaba como punto de control de las rutas marinas próximas a Atenas, situado solo a 65km de la ciudad, y cuya vista realmente espectacular parece reclamar la llamada del dios, que interfiere en ese paisaje maravilloso de mar abierto.

Lo más emocionante es poder estar allí contemplando ese atardecer al lado del mar y de un templo datado del siglo VIII a.C., con el que te sientes que no eres nada al lado de esa obra de arte tan fantástica.

Por eso en lo alto del Cabo Sunión, sobre el mar, la mirada errante entre las columnas del templo de Poseidón y los pasos sobre sus ruinas, nos alcanza un estado de sublimación en el que comprendemos la grandeza del arte: su magia, su misterio y su belleza.